El empresario, comunicador e intelectual guatemalteco, Dionisio Gutiérrez, encabezó la publicación del mes de julio de la revista Forbes Centroamérica. En una entrevista exclusiva, Gutiérrez abogó por la consolidación de un bloque integrado del Istmo centroamericano como única fórmula para alcanzar el desarrollo.

Sobre el impacto que está dejando a su paso la crisis del COVID-19 y la gestión por parte de gobiernos y organizaciones, señaló: “Todo el mundo fue desbordado por la pandemia, porque la especie humana no estaba preparada para una crisis como esta. Con los antecedentes que se tenían y las amenazas inminentes, el hecho de que este virus nos tenga así, dice poco de los gobiernos, las élites, la ciencia y entidades como la Organización Mundial de la Salud, pues los datos son muy distorsionados, las medidas que se han aplicado parecen salidas de un laboratorio peligroso y se juega con la población”.

Adicionalmente, se refirió a lo complejo que será una recuperación económica para los países en vías de desarrollo: “El problema de casi todos los gobiernos es la escasa capacidad de ejecución de sus recursos. El confinamiento y los toques de queda han afectado la actividad económica y no se logra contener la pandemia, por lo que el panorama es muy complejo. Reactivar la economía y aliviar el drama social que esta crisis dejará, requerirá no sólo de ayuda estatal, sino del apoyo del mundo desarrollado y de las instituciones financieras multilaterales”.

Sobre la región centroamericana, puntualizó: “En Guatemala, las remesas representan casi el 14% del PIB y 6.2 millones de personas utilizan esos recursos para construcción de vivienda en un 50% y el resto para subsistencia, educación y salud. En El Salvador y Honduras, el impacto es mayor. El sector construcción también se verá afectado por un menor envío de dinero y se sufrirá un drama humano porque muchas familias no tendrán para su sustento diario. Me parece que Costa Rica tiene condiciones especiales; ellos tomaron medidas importantes desde el inicio, pero el contagio comienza a subir también. El BM y el FMI coinciden en que los más afectados de la región serán Nicaragua y El Salvador, seguidos por Honduras”.

Finalmente, sobre la oportunidad que representa para Centroamérica una crisis de esta magnitud en términos de articulación a cadenas de valor y capacidad de negociación con las potencias, Gutiérrez comentó: “Para interactuar mejor con el mundo y con nuestros vecinos grandes hay que actualizar la legislación existente, tener una agenda común. Sólo entonces se potenciará la capacidad comercial de la región, pues las exportaciones conjuntas aumentarían hasta un  11% del PIB regional. Nuestras relaciones con estos países dependerán en gran medida de nuestra capacidad para integrarnos económicamente”.

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